miércoles, 27 de agosto de 2014

Y POR FIN MACHU PICCHU...

Llegamos a Aguas Calientes de noche, entre lucecillas de restaurantes y hostales que nos daban la bienvenida invitándonos a pasar. Pero sólo había un objetivo para nosotros: conseguir la ansiada entrada al gran templo. En Cusco las entradas estaban agotadas hasta septiembre, así que el único modo de comprarlas era ir directamente a la Oficina de Cultura y Turismo de Aguas Calientes, y cruzar los dedos para que no hubiera mucha cola.

Esta vez sí, todo salió bien y conseguimos nuestro pase sin mucha demora, sólo hizo falta mostrar el pasaporte y pagar los 50 dólares que piden. Lo guardamos como oro en paño y salimos pitando a la estación de bus para comprar los boletos para el día siguiente. La cola era bastante más larga y la hora de cerrar se aproximaba, pero lo logramos. Con gran alivio, nos fuimos con mirada cómplice a buscar hostal, cenar algo rapidito y a la cama, que tocaba madrugar.

Sonó el despertador a las 4.30 y para las 5.00 ya estábamos haciendo cola para montar en el bus que nos llevara a las puertas de Machu Picchu. El servicio de autobuses comenzaba a las 5.30, pero para cuando llegamos ya había unas 500 personas esperando. Lo que nos temíamos. Sacamos nuestros gorritos peruanos con orejeras, pues el frío apretaba, y a esperar. Hubo algún local listillo que hizo negocio colando a un grupo de 20 personas rubias, lo que despertó gritos, abucheos y silbidos en la cola. Cuando Canelón le espetó que no colara a más gente, el figura le contestó "vete a tu país y no molestes", tócate los pies. Esto me pusó un poco de mal cuerpo, pero para las 6.45 ya estábamos entrando a Machu Picchu, más nerviosos que un niño en la mañana de Reyes.

Cogimos el camino de la izquierda para poder apreciar la famosa vista que siempre aparece en las postales. Aún no había mucha gente y empezaba a amacer. Y allí estaba, por fin, la mítica ciudadela con la montaña Wayna Picchu a sus espaldas. Seguro que habréis visto esta imagen millones de veces... Pero verlo en directo es más increíble que cualquier fotaza del National Geographic.

Por supuesto, también deambulamos entre sus calles, tocamos esas piedras de más de 500 años, nos cruzamos con llamas que se encargaban de cuidar el césped, e imagimamos, una y mil veces, como sería la vida allí.

Sacamos infinidad de fotos que no aparecen en postales, como algunas de las que os dejamos aquí, en este pequeño blog que no tiene más pretensión que mostraros el mundo con nuestros ojos. Por cierto, ésta que se ve a la izquierda es la montaña Machu Picchu, la gran desconocida en cualquier póster.

Anduvimos durante horas, preguntándonos el uno al otro ¿cuántas veces más vas a estar en Machu Picchu? Tuvimos también algún encontronazo con los guías locales, que se creen los dueños del lugar y no dudan en decirte que te quites del medio para que pueden explicar a su grupo, y además esperan a que te largues para que no oigas nada... O te piden, utilizando únicamente el imperativo, que dejes pasar primero a su grupo, que está cansado; y patatín patatán... Yo pago mi entrada como todo el mundo, y si he llegado primero, tu grupo se espera y punto. Sólo faltaba...

Los humanos quitamos parte de magia a este lugar escondido durante años, pero aún con mareas humanas de gente gritona y maleducada, Machu Picchu merece la pena. Por algo está entre las 7 maravillas del mundo.
Felices en Aguas Calientes tras visitar Machu Picchu

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DATOS PRÁCTICOS:
- Para llegar a Aguas Calientes desde Cusco tenéis varias opciones:
1. TREN: comprar el billete de tren en una de las dos agencias que hay en la plaza de armas, Inka Rail o Peru Rail (de 114 a 150 dólares ida y vuelta. Solo ida unos 70 dólares). Coger una combi (10 soles) o un taxi (15 soles por persona si vais cuatro) hasta Ollantaytambo (una hora y media) desde donde salen los trenes. El tren tarda una hora y media hasta Aguas Calientes.
2. BUS POR TU CUENTA: coges una combi hasta Ollantaytambo y buscas algún carro que te lleva hasta Santa María y de allí a Hidroeléctrica,  desde donde debes caminar unas dos horas hasta Aguas Calientes.
3. TOUR: Contratas transporte desde Cusco hasta Hidroeléctrica (7 horas porque harás paradas por el camino) y de allí caminas dos horas hasta Aguas Calientes.
- ENTRADA A MACHU PICCHU: Se puede comprar en la Oficina de turismo de Cusco, siempre enseñando el pasaporte. Si las entradas están agotadas, haced como nosotros y comprarlas en la oficina de Cultura de Aguas Calientes. 50 dólares.
- Aguas Calientes es un pequeño lugar infestado de hostales, cafés y restaurantes. Como todo el mundo tiene que pasar por allí para visitar Machu Picchu,  algunos se aprovechan bastante subiendo precios. ¡Buscad bien y no os conformeis con el primero que veáis!

6 comentarios:

  1. O sea que tengo que ir entrenando la diplomacia, no?
    Anikito

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    1. Espero que en octubre no haya tanga gente y los guias estén más tranquilitos...

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  2. Pero que guapos y felices se os ve! Gran tranquilidad para las madres!,

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    1. Gracias por los piropos Carmen!!! Estamos disfrutándolo a tope!!!

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  3. Que maravilla...me muero de envidia!!

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    1. Estoy segura de que algún día verás Machu Picchu Vane!!!

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MIL GRACIAS POR COMENTAR!!! Intentaremos responderte, aunque no sabemos cuando...