lunes, 25 de agosto de 2014

CUSCO, OMBLIGO DEL MUNDO...

¡Ay Cusco!... Con sus empedradas calles, sus edificios de arquitectura colonial en blanco y azul y esos patios interiores que recuerdan a Andalucía.

Antiguamente llamada Cosco (lo que significa "ombligo del mundo"), la capital del imperio inka es una ciudad preciosa que se ha ganado a pulso el diploma de Patrimonio de la Humanidad. En esta capital arqueológica de Sudamérica, pueden apreciarse, aún hoy día, auténticas piedras inca que hacen de base de magestuosos edificiosos convertidos en hoteles de muchas estrellas. Aunque también pueden observarse en otros más humildes...

La altura hace que muchos visitantes, incluso peruanos que vienen de Lima o la costa, lo pasen mal del estómago y cabeza. Nada que no solucione un buen mate de coca (aunque algunos ni con ésas...). Aún con el mate, cuando subes las cuestas cusqueñas por primera vez, notas que te falta el aire. Lo suyo es caminar más despacio y pararte de vez en cuando a contemplar la ciudad.

Perderse por Cusco es obligatorio. Visitar su plaza de armas, ahora infestada de iglesias con sello español. También hay varios museos, entre los que destaca el Histórico Regional. Allí me sentí ignorante, y en parte engañada, al descubrir que Garcilaso de la Vega, aquel famoso escritor que estudiábamos en los libros de E.G.B, era medio inka. Su padre fue un general español casado con una peruana, y es por eso que Garcilaso nació en Cusco y tuvo que lidiar toda su vida con la etiqueta de "mestizo". Pero él estaba bien orgulloso de sus dos raíces, por lo que comenzó a firmar sus libros como Inka Garcilaso de la Vega. A nosotros en el cole nos suprimieron el Inka...

Una visita interesante, sobre todo para Canelón, que es un friki de la historia inca, es también el Monumento a Pachacutec Inka Yupanqui, quien impulsó el gran desarrollo de Cusco y todo el imperio inca, conocido por ello como transformador del universo.

Pero, sin duda, el mayor atractivo turístico de Cusco es el Valle Sagrado, donde existen un montón de restos arqueológicos. Lo más espectacular para nosotros fue Saqsayhuamán, segundas ruinas más visitadas del Perú, después de Machu Picchu. En este segundo Templo al Sol, pudimos apreciar enormes piedras megalíticas, transportadas mediante el sistema de arraste por más de 2.000 hombres. En este lugar se desarrolló una gran batalla entre españoles y revolucionarios, y fue tal la cantidad de personas que perecieron, que el lugar fue bautizado como Saqsayhuamán, lo que significa "halcón satisfecho". Y es que los pajarracos se pusieron chatos a carne muerta...

Otras ruinas que visitamos, como Pisac, Ollantaytambo o Pikillacta, eran puertas de entrada a Cusco, desde las diferentes regiones del Tawantinsuyo, donde los hombres ayunaban para purificarse antes de poner un pie en Cosco, la ciudad sagrada. Nosotros no ayunamos antes de entrar a Cusco, ni dentro tampoco... pero si fuera requisito indispensable para visitar la ciudad no lo dudaríamos, pues la capital inka merece mucho la pena.

DATOS PRÁCTICOS:
- ¿CÓMO LLEGAR?: nosotros llegamos a Cusco desde Arequipa en autobús. Esta vez viajamos con la compañía Civa, ¡en cama de 180 grados y más barato que Cruz del Sur!
- BOLETO TURÍSTICO: En la Oficina de Turismo venden un boleto turístico que reúne varios museos de la ciudad y ruinas. El completo cuesta 120 soles, pero también hay otro parcial por 70 soles que sólo incluye 3 visitas.
- MOVERSE POR CUSCO: Os recomendamos no coger taxis para visitar los lugares de interés, se puede hacer perfectamente caminando.
- ¿CÓMO IR AL VALLE SAGRADO?: Para ir al valle Sagrado no hace falta contratar ningún Tour (os abrasarán), hay combis que salen desde diferentes puntos de la ciudad, en la Oficina de turismo os informarán. Más barato y más auténtico. También hay quien duerme en Pisac para subir al día siguiente hasta las ruinas caminando. Otra opción es subir en taxi (unos 25 soles) y bajar caminando.

1 comentario:

MIL GRACIAS POR COMENTAR!!! Intentaremos responderte, aunque no sabemos cuando...